Javier Ruiz de Larrinaga, 4º en Ormaiztegi tras luchar en cabeza en las primeras vueltas, se juega todo a una carta en ocho días en Gandía
“Reconozco que esos diez segundos me han dejado un poco tocado psicológicamente, que ninguno somos de piedra y que esto se hace difícil”. Siempre profesional y calculador hasta el extremo, Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk) sentenciaba tras ser cuarto en el ciclocross guipuzcoano de Ormaiztegi que nada será fácil de aquí al Campeonato de España de la especialidad que se disputará el próximo domingo 8 de enero en Gandía. El tres veces campeón de España dejaba claro que su resultado -a 2-12, por detrás de Aitor Hernández, Aketza Peña e Iñaki Lejarreta- fue más una cuestión mental que física.
“He hecho una buena salida sin percances y he peleado junto a ellos durante las primeras vueltas, pero Aitor ha apretado a mitad de carrera y he perdido unos metros que me han hundido”, explicaba Larrinaga tras la carrera. “No sé si es tanto mérito de Aitor o Aketza como demérito mío; después de haber tenido unos días buenos, parece que aún no tengo referencia clara de mi nivel. No es el mejor apoyo anímico para defender el título, pero toca hacer borrón y cuenta nueva y pensar sólo en los Campeonatos”. Larrinaga viajará este mismo martes hacia la costa valenciana después de pasar el fin de año en familia. “Hará mucho mejor tiempo que en Amezaga, tendré la oportunidad de rodar sobre el circuito y preparar en otro ambiente la carrera. Antes tocará hablar con mi equipo y ver qué podemos hacer”.
No muy habitual en pensamientos en caliente, Larrinaga reflexionaba sobre las dificultades del 2011 que ahora concluye: “Reconozco que no ha sido un año fácil, que en ningún momento he encontrado la chispa de esos momentos grandes de las últimas tres temporadas cuando todo iba sobre ruedas, pero hasta en los momentos difíciles hay que darlo todo y no voy a dejar de luchar. Es en este tipo de situaciones cuando te acuerdas de lo mucho que cuesta llegar a lo más alto. Va a ser una carrera impredecible, en la que puede pasar de todo y donde el resultaod puede depender de muchas cosas al margen de la forma física. Pase lo que pase en Gandía, no va a cambiar mucho la situación”.
